Se deben separar
los productos que pueden ser hurtados con facilidad, ya sea porque son muy costosos
en el mercado o porque se pueden usar indebidamente: estos pueden ser lo son
los estupefacientes (morfina, preparados de opio, petidina, diamorfina,
papaveretum, hidrocodona y oxicodona, dipipanona y tramadol) o los alimentos y
suplementos. Hay que evitar el mercado negro y por supuesto las pérdidas en la
empresa. Se recomienda poner cámaras de seguridad y reorganizar las entradas y
salidas a espacios que contengan estos productos ya que actualmente sólo se
encuentra con un dispositivos de estos en sala de espera.
En el diagnóstico del ejercicio se notaba que
la única entrada y salida a las oficinas como a las diferentes áreas de los
almacenes ofrecía una fácil salida de la farmacia.